Aspectos de la misión y los roles de Jesús

Aspectos de la misión y los roles de Jesús

«Jesús volvió del Jordán lleno del Espíritu Santo, y fue llevado por el Espíritu al desierto. Allí estuvo cuarenta días, y el diablo lo estuvo poniendo a prueba» (Lucas 4.1-2).

«Tú eres mi Hijo, el amado», había dicho el Padre en la ocasión del bautismo de Jesús. Así que el diablo va ahora a tentar a Jesús en relación con esta misma declaración. No solo una vez, sino, como revela la historia de Lucas, Satanás va a empezar dos veces sus tentaciones diciendo, «Si eres Hijo de Dios (haz esto…haz aquello», véanse vv. 3 y 9). El Espíritu había descendido sobre Jesús capacitándole para su labor como nuestro gran Profeta, compasivo Sumo Sacerdote y Rey eterno. En el presente relato, (1) como Sumo Sacerdote sufre el ser tentado (Heb 2.18); (2) como Profeta apela tres veces a la Escritura (vv. 4, 8, 12); y (3) como Rey lucha contra su principal adversario y lo vence.

¿Cómo podríamos definir esos tres roles presentes en el Señor Jesús? Esos roles representan diferentes aspectos de su misión y obra según la doctrina bíblica:

  1. Profeta: Jesús es visto como el profeta supremo, enviado por Dios para enseñar y revelar la voluntad divina. Sus enseñanzas, parábolas y declaraciones son consideradas como revelaciones de la verdad divina.

    Mateo 13.57: «Y les era muy difícil entenderlo. Pero Jesús les dijo: «No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su propia familia».

    Lucas 4:24: «Y añadió: De cierto les digo que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra».

    Estos versículos resaltan la noción de que Jesús fue visto como un profeta, aunque a veces no fue completamente aceptado en su propio entorno.
  1. Sumo Sacerdote: Se le atribuye a Jesús un papel sacerdotal, siendo el mediador entre Dios y la humanidad. Su sacrificio en la cruz se interpreta como un acto sacerdotal que reconcilia a la humanidad con Dios.

    Hebreos 4:14-16: «Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro».

    Este pasaje de Hebreos destaca a Jesús como el gran Sumo Sacerdote, capaz de compadecerse de nuestras debilidades.
  1. Rey: Jesús es el Rey de reyes y Señor de señores. Este título refleja su autoridad divina y su reinado sobre el reino de Dios.

    Apocalipsis 19:16: «Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores».

    Juan 18:36: «Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí».

    Estos versículos destacan la realeza de Jesús, aunque su reino no es terrenal sino espiritual.

Cada uno de estos roles destaca diferentes aspectos de la obra redentora que, según la doctrina bíblica, Jesús llevó a cabo para la salvación de la humanidad.

Asimismo, la Biblia sostiene que cuando Jesús regrese, en su Segunda Venida, tendrá un rol diferente, un cuarto rol.

  1. Juez:
    Mateo 25.31-32: «Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos».

    Este pasaje describe a Jesús viniendo en gloria para separar a las personas, simbolizado por el pastor que separa las ovejas de los cabritos.

    Apocalipsis 20.11-12: «Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras».

    Este pasaje de Apocalipsis describe el juicio final con Jesús como el Juez que evalúa a los muertos según sus obras.

    2 Timoteo 4:1: «Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino».

    Pablo, en esta carta a Timoteo, destaca la función de Jesús como Juez tanto de los vivos como de los muertos.

    La idea central es que Jesús, en su Segunda Venida, vendrá como el Juez final, que evaluará las acciones y la fe de las personas. Estas citas representan algunos de los pasajes bíblicos que abordan esta doctrina en la segunda venida de Jesús como Juez.
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