spot_img

Vestimenta

Compártelo:

«Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.» (Colosenses 3.12)

Vestimenta
Imagen provista por pexels.com/es-es/@chloekalaartist

¡Cómo se reían de Rodolfo!

Días atrás sus compañeros habían decidido celebrar la graduación en la casa de uno de los muchachos y le habían dicho que se trataba de una fiesta de disfraces. Supuestamente cada uno debía elegir su propio disfraz y sorprender a los demás con su ocurrencia. ¡Pero en realidad nadie estaría disfrazado!

Fue entonces cuando el pobre Rodolfo apareció caracterizado como un súper héroe. ¡Qué vergüenza cuando miró a todos lados y se dio cuenta de que nadie estaba disfrazado! Si bien prefirió reírse y tomarse la broma con humor, nunca olvidará el mal momento que vivió en esa fiesta.

Todos sabemos que cada ocasión requiere una manera determinada de vestirse. A menos que queramos bromear y hacer el ridículo, no llevaríamos a la playa una corbata ni tampoco trabajaríamos en una oficina vistiendo un traje de baño. ¡Cada cosa en su lugar!

Lo mismo ocurre con nuestra conducta, es decir, con la forma en que hablamos y actuamos en cada etapa de la vida. Con la adolescencia y la juventud llega el momento de abandonar las costumbres de la niñez para comenzar a dar los primeros pasos hacia la madurez.

Eso no significa dejar de ser alegres ni abandonar las ocurrencias. ¡La diversión es una parte muy importante de nuestra vida! El asunto es acompañar cada etapa con una manera de vivir que agrade a Dios, inspire a los demás y nos ayude a crecer como personas.

Sumérgete: Si no sabemos algo, aprendamos. Si tenemos dudas, preguntemos. No pongamos excusas ni les echemos la culpa a los demás. ¡Esforcémonos cada día por ser personas más maduras!

Más artículos para crecer en la fe y conocimiento de la Biblia: haz clic aquí

.

━ Popular

Una ilustre revisión — Parte 2

Razones teológicas Sujeción al texto hebreo: Explica nuestro autor: «También avemos quitado todo lo añidido de los 70 intérpretes, ò de la vulgata, que no...

300 El pecado de Ananías y Safira

Los primeros cristianos tenían una norma: compartían lo que tenían, así que si alguien vendía una propiedad, compartía parte con el que que lo necesitaba.

¡Cuidemos nuestro mundo!

El planeta Tierra, nuestro hogar, sufre las consecuencias del maltrato que le damos todos los días y en todas partes. ¿Cuál es nuestra parte en todo esto?

No dejes que el temor te aleje de tu vocación

«El que posee entendimiento ama su alma; el que guarda la inteligencia hallará el bien.» (Proverbios 19.8) Llega un momento en el que debemos tomar...

Cómo llegó la Biblia a nuestras manos

Una explicación extensa y clara sobre la conformación de la Biblia que hoy leemos en diversos idiomas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí