Día 365. Salmo 23
«1 El Señor es mi pastor; nada me falta. 2 En campos de verdes pastos me hace descansar; me lleva a arroyos de aguas tranquilas. 3 Me da nuevas fuerzas y me guía por el camino correcto, para hacer honor
«1 El Señor es mi pastor; nada me falta. 2 En campos de verdes pastos me hace descansar; me lleva a arroyos de aguas tranquilas. 3 Me da nuevas fuerzas y me guía por el camino correcto, para hacer honor
«1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ¿Por qué estás tan lejos, y no vienes a salvarme? ¿Por qué no atiendes mi clamor? 2 Dios mío, te llamo de día, y no me respondes; te llamo de
«17 Tres días después, Pablo convocó a los judíos más importantes, y cuando todos estuvieron reunidos, les dijo: «Hermanos míos, yo no he cometido ningún mal contra el pueblo ni contra las costumbres de nuestros padres; sin embargo, me atraparon
«11 Después de haber estado tres meses en la isla, nos hicimos a la mar en una nave alejandrina que había pasado el invierno allí, y que tenía por insignia a los dioses Cástor y Pólux. 12 Llegamos a Siracusa,
«1 Una vez a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta. 2 Allí los habitantes nos trataron con mucha amabilidad. Como estaba lloviendo y hacía mucho frío, nos recibieron a todos con una fogata que hicieron. 3 Pablo fue
«27 Catorce noches después de navegar a la deriva por el mar Adriático, a eso de la medianoche los marineros intuyeron que estaban cerca de tierra, 28 así que echaron la sonda y esta marcaba una profundidad de treinta y
«19 »Por eso, rey Agripa, no desobedecí esa visión celestial, 20 sino que comenzando por los que viven en Damasco y en Jerusalén, y siguiendo por los que viven en Judea, sin pasar por alto a los no judíos, les
«1 Cuando se decidió que debíamos ir por barco a Italia, Pablo y otros prisioneros fueron entregados a un centurión llamado Julio, de la compañía Augusta. 2 Nos embarcaron en una nave de Adramitio que tocaría los puertos de la
«23 Al día siguiente, Agripa y Berenice se presentaron en medio de gran pompa, y entraron en la audiencia con los comandantes y los principales hombres de la ciudad. Festo mandó entonces que llevaran a Pablo, 24 y dijo: «Rey
«1 Tres días después de que Festo llegó a la provincia, fue de Cesarea a Jerusalén. 2 Los principales sacerdotes y los judíos más influyentes se presentaron ante él, y hablaron en contra de Pablo. 3 Como un favor especial,