Cristo murió en propiciación por nuestros pecados, ¿qué significa?

Cristo murió en propiciación por nuestros pecados, ¿qué significa?

«Y él [Jesucristo] es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo» (1 Juan 2.2). 

En el contexto del Antiguo Testamento, la propiciación se refiere a un acto o ritual que tenía como objetivo apaciguar la ira de Dios o reconciliar la relación entre Dios y la humanidad, especialmente en el contexto de la expiación por el pecado. 

En el Antiguo Testamento, la propiciación se llevaba a cabo a menudo a través de sacrificios, ofrendas u otros rituales prescritos por la ley. Estos actos eran realizados por sacerdotes o líderes religiosos en nombre del pueblo para buscar el perdón divino y la remoción de la culpa por los pecados cometidos. 

Por ejemplo, en el Día de la Expiación, el sumo sacerdote realizaba sacrificios especiales para hacer propiciación por los pecados del pueblo de Israel. Esto incluía la presentación de sacrificios de animales y la rociadura de la sangre en el Lugar Santísimo del Templo como un medio para obtener el perdón de los pecados y la reconciliación con Dios. 

La propiciación en el Antiguo Testamento reflejaba la idea de que la ira de Dios contra el pecado debía ser satisfecha o apaciguada de alguna manera para restablecer la relación entre Dios y la humanidad. Sin embargo, en el Nuevo Testamento, se enseña que Jesucristo, a través de su sacrificio en la cruz, se convierte en la propiciación definitiva y completa por el pecado, ofreciendo la reconciliación eterna entre Dios y la humanidad a través de su muerte expiatoria y resurrección. 

El concepto de «propiciación» en el contexto neotestamentario se refiere a la satisfacción o expiación de la ira divina, debido al pecado humano, a través del sacrificio de Jesucristo. En el Nuevo Testamento, se enseña que Jesús murió como un sacrificio perfecto y suficiente para reconciliar a la humanidad con Dios y eliminar el castigo que merecían por sus pecados. 

La propiciación se basa en la creencia de que el pecado separa a los seres humanos de Dios debido a su santidad y justicia. En la Biblia, se hace hincapié en que la paga del pecado es la muerte (Romanos 6.23) y que todos han pecado y están separados de Dios (Romanos 3.23). Sin embargo, Dios en su amor y misericordia ofrece una solución al enviar a Jesucristo como el sacrificio definitivo por los pecados. 

En este contexto, la propiciación significa que Jesús, al derramar su sangre y ofrecer su vida en la cruz, actuó como el sacrificio perfecto que satisface la ira y la justicia de Dios y reconcilia a la humanidad con él. Su muerte expía los pecados y permite que aquellos que creen en él sean justificados y restaurados a una relación correcta con Dios. 

La noción de propiciación se encuentra en varios pasajes del Nuevo Testamento, incluyendo: 

  1. Romanos 3.24-25: «…siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados…». 
  1. Hebreos 2.17: «Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo». 
  1. 1 Juan 2.2: «Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo». 

En resumen, desde el punto de vista bíblico, la propiciación en la muerte de Cristo se refiere a la satisfacción de la ira y la justicia divina a través de su sacrificio en la cruz, permitiendo la reconciliación entre Dios y la humanidad y la remisión de los pecados. 

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