Día 103. Lucas 10.38–42

«38  Mientras Jesús iba de camino, entró en una aldea, y una mujer llamada Marta, lo hospedó en su casa.

39  Marta tenía una hermana que se llamaba María, la cual se sentó a los pies de Jesús para escuchar lo que él decía.

40  Pero Marta, que estaba ocupada con muchos quehaceres, se acercó a Jesús y le dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje trabajar sola? ¡Dile que me ayude!»

41  Jesús le respondió: «Marta, Marta, estás preocupada y aturdida con muchas cosas.

42  Pero una sola cosa es necesaria. María ha escogido la mejor parte, y nadie se la quitará.»»

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