Día 140. Romanos 13.8–14

8  No tengan deudas con nadie, aparte de la deuda de amarse unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

9  Los mandamientos: «No adulterarás», «no matarás», «no hurtarás», «no dirás falso testimonio», «no codiciarás», y cualquier otro mandamiento, se resume en esta frase: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»

10  El amor no hace daño a nadie. De modo que el amor es el cumplimiento de la ley.

11  Hagan todo esto, conscientes del tiempo en que vivimos y de que ya es hora de que despertemos del sueño. Porque nuestra salvación está más cerca de nosotros ahora que cuando creímos.

12  La noche ha avanzado, y se acerca el día. Por tanto, rechacemos las obras de las tinieblas, y revistámonos de las armas de la luz.

13  Vivamos con honestidad, como a la luz del día, y no andemos en glotonerías ni en borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en peleas y envidias.

14  Más bien, revistámonos del Señor Jesucristo, y no busquemos satisfacer los deseos de la carne.

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