Día 146. Lucas 13.10–21

«10  La gente le preguntaba: «Entonces, ¿qué debemos hacer?»

11  Y Juan les respondía: «El que tenga dos túnicas, comparta una con el que no tiene ninguna, y el que tenga comida, haga lo mismo.»

12  También unos cobradores de impuestos llegaron para ser bautizados, y le preguntaron: «Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros?»

13  Él les dijo: «No cobren más de lo que deban cobrar.»

14  Unos soldados también le preguntaron: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?» Y Juan les respondió: «No extorsionen ni calumnien a nadie, y confórmense con su salario.»

15  Como el pueblo estaba expectante y todos se preguntaban si acaso Juan sería el Cristo,

16  Juan les dijo a todos: «A decir verdad, yo los bautizo en agua, pero después de mí viene uno que es más poderoso que yo, y de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado. Él los bautizará en Espíritu Santo y fuego.

17  Ya tiene la pala en la mano, de modo que limpiará su terreno; recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en un fuego que nunca se apagará.»

18  Con advertencias como estas, y con muchas otras, anunciaba al pueblo estas buenas noticias.

19  Además, Juan regañó al tetrarca Herodes por causa de Herodías, que era mujer de su hermano Felipe. Pero a todas las maldades que Herodes había cometido,

20  añadió esta otra: encerró a Juan en la cárcel.

21  Un día en que todo el pueblo estaba siendo bautizado, también fue bautizado Jesús. Y mientras Jesús oraba, el cielo se abrió»

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