Día 184. 1 Timoteo 2.1–7

1 Ante todo, animo a que se hagan ruegos, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres;

2 por los reyes y por todos los que ocupan altos puestos, para que vivamos con tranquilidad y reposo, y en toda piedad y honestidad.

3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,

4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y lleguen a conocer la verdad.

5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, que es Jesucristo hombre,

6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.

7 Para esto fui constituido predicador y apóstol (digo la verdad en Cristo, no miento), y maestro de los no judíos en la fe y la verdad.

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