Wikipedia : National Library of Russia, St. Petersburg

El Códice Sinaítico

En 1934, el gobierno ruso vendió, por cien mil libras esterlinas, el «Códice Sinaítico» al Museo Británico. Setenta y cinco años después, el Museo Británico puso a disposición del mundo entero alrededor de 800 páginas del códice, para ser consultadas a través de la Internet. 

El Códice Sinaítico es un manuscrito muy conocido. Es la Biblia más antigua aún conservada, junto al Códice Vaticano. El Códice fue escrito en griego en tiempos del emperador Constantino, entre los años 330 y 350 de nuestra era, y descubierto por el Dr. Constantin von Tischendorf entre los años 1844 —cuando encontró parte del pergamino en el Monasterio de Santa Catalina, al pie del monte Sinaí, en Egipto— y 1859. Según el propio descubridor, en su primera excursión arqueológica encontró los primeros fragmentos del pergamino en «un canasto donde, según le comentara el bibliotecario del monasterio, había basura que debía ser quemada en los hornos del monasterio». 

Finalmente, en mayo de 1875, los monjes encontraron un cuarto debajo de la capilla de san Jorge que contenía muchos trozos del pergamino. 

De acuerdo a Roger Bolton, de la BBC, el Monasterio de Santa Catalina es «una isla cristiana dentro de un mar musulmán, pues posee la colección de manuscritos cristianos antiguos más grande fuera del Vaticano, compuesta por unos 33 000 ejemplares». 

El Dr. Scot McKnedrick, responsable por los manuscritos occidentales de la Biblioteca Británica, dijo que la amplia disponibilidad de este manuscrito, de más de 1600 años de antigüedad, ofrece una ventana hacia el desarrollo de la primera parte de la cristiandad. Según sus propias palabras «este manuscrito es uno de los más grandes tesoros de la humanidad y nos presenta pruebas de cómo la Biblia fue transmitida de generación en generación». 

La disponibilidad virtual de este manuscrito da una oportunidad incomparable para muchos eruditos ávidos de estudiarlo. Es claro que las nuevas tecnologías pueden convertirse en una herramienta que sería impensable pocos años atrás. 

Como un beneficio adicional, la Biblioteca Británica puso a disponibilidad del mundo una exhibición de un amplio rango de artefactos históricos, conectados virtualmente al documento. 

Las fotografías digitales son de tan alta calidad, que aún puede observarse la acción de los insectos que se alimentaron de sus páginas a través de los años.  

El trabajo final fue realizado en colaboración de la Biblioteca Británica, la Biblioteca de la Universidad de Leipzig, en Alemania, el Monasterio de Santa Catalina del monte Sinaí, en Egipto y la Biblioteca Nacional de Rusia, en San Petersburgo, pues todos ellos poseen partes del manuscrito, aunque la Biblioteca Británica cuenta con la mayoría de las páginas. 

El manuscrito contiene gran parte del Antiguo Testamento y todo el Nuevo Testamento. 

Puede accederse a través de www.codexsinaiticus.org.  

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