La Biblia en la vida de las personas

La Biblia en la vida de las personas

Encuestas en los EE.UU. revelaron hace un tiempo que, si se apilaran todas las Biblias que «descansan» en los hogares de ese país, se multiplicaría por 1000 la altura del monte Everest.

Más del 90 % de los hogares en Estados Unidos tienen al menos una Biblia, aunque el promedio arroja un resultado aún más sorprendente, tres Biblias por casa. Las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU) distribuyen más de 40 millones de Biblias cada año. Los Gedeones —ministerio dedicado a la distribución gratuita de Escrituras— han distribuido más de 2000 millones de Nuevos Testamentos o Biblias en las habitaciones de hoteles alrededor del mundo.

Las ventas de Escrituras superan ampliamente las de cualquier otro tipo de literatura. La Biblia es el «libro más vendido de la historia», título que actualiza cada año.

Las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU), cuya tarea comenzó tímidamente en 1804, para convertirse en el ministerio que más Biblias distribuye a nivel mundial y que se dedica a la traducción, producción y distribución de la Biblia alrededor del mundo, a través de Sociedades Bíblicas Nacionales que ministran en más de 200 países y territorios, hace ya un buen tiempo que busca algo más que la «simple» distribución de la Biblia.

En 2019, se celebraron 450 años de la aparición de la primera traducción de la Biblia al español, partiendo de los idiomas originales: la traducción de Casiodoro de Reina —conocida como la Biblia del oso, por el grabado en su cubierta—, a lo que habría que sumarle su excelente primera revisión, llevada a cabo por Cipriano de Valera en 1602 —conocida como la Biblia del cántaro, por idéntica razón—, para constituirse, ambas, en la Biblia más usada: la «Reina Valera». En 2021, se celebraron los 420 años de la traducción bíblica que más ha impactado a la población de habla inglesa, la «King James Version». Ambas traducciones no solo han marcado a varias generaciones, sino que han tenido un gran impacto espiritual, así como social.

Hoy en día hay muchas traducciones, tanto en inglés como en español —y en muchos otros idiomas—, pero la necesidad es la misma: que las distintas traducciones de la Biblia sean el vehículo adecuado para cambiar las vidas de las personas. De nada vale tener una Biblia en la casa si la Palabra de Dios permanece cerrada. En su tiempo, lo que hoy conocemos como el libro de los Hechos fue vida volcada en Escritura, hoy necesitamos cambiar el orden: lo que es texto debe convertirse en vida, nuestra vida, con la guía del Espíritu Santo.

Tener a nuestro alcance distintas traducciones bíblicas es un privilegio, pero también es una responsabilidad: debemos velar para que la profusión de Biblias a nuestro alcance no se convierta en un problema.

En el continente americano, las SBU desarrollan su tarea a través de la traducción de la Biblia en los idiomas originales, y en la traducción, revisión y difusión de tres versiones bíblicas en español: la ya mencionada Reina Valera, la traducción Dios habla hoy, y la Traducción en lenguaje actual.

La ventaja de contar con una Biblia en casa no asegura que la Palabra cumpla la función para la cual fue traducida, producida y distribuida; es necesario que las personas abran sus Biblias, las lean y permitan que Dios impacte sus vidas a través de su mensaje impreso.

Las encuestas a las que hacíamos referencia más arriba, por ejemplo, descubrieron que en los EE.UU. la mitad de las personas no pueden nombrar los cuatro Evangelios, y que un tercio no sabe que Génesis es el primer libro de la Biblia.

Es muy importante que las distintas traducciones bíblicas se mantengan actualizadas a medida que los idiomas cambian en forma dinámica. Las SBU, por ejemplo, han lanzado la última revisión de la Reina Valera, llamada «Reina Valera Contemporánea» (RVC) con miras de actualizar el idioma, revisar la gramática y la lingüística, a fin de que los lectores acostumbrados a esa traducción bíblica se sientan cómodos y que los nuevos lectores puedan comprenderla más fácilmente.

Asimismo, se ha terminado ya una nueva revisión de «Dios habla hoy», y pronto estará en diferentes formatos, tamaños y cubiertas a disposición de aquellos que quieran leerla y atesorarla en sus corazones.

La tarea constante de las SBU es buscar que las traducciones bíblicas que se distribuyen en nuestro continente sean adecuadas al idioma de la gente, pero la meta última de esa tarea es que la gente no solo lea las Escrituras, sino que lo haga de tal manera que la Biblia pueda cambiar sus vidas y comunidades.

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