Los discursos kerigmáticos del libro de Hechos

Los discursos kerigmáticos del libro de Hechos

El término «kerigma» es exclusivo del Nuevo Testamento y su impronta es totalmente cristiana. Aparece 61 veces en el Nuevo Testamento.

El kerigma no es un mensaje elucubrado por el proclamador, el kerigma no es otra cosa que revelación del misterio de Dios y su proyecto de redención universal. Es decir, el contenido del kerigma es de origen divino.

Los discursos kerigmáticos en el libro de los Hechos de los Apóstoles son sermones o declaraciones de los primeros líderes cristianos que anuncian el mensaje central del cristianismo primitivo. El término «kerigma» proviene del griego y significa «proclamación» o «anuncio». Estos discursos se centran en la proclamación del evangelio, enfatizando la vida, muerte y resurrección de Jesucristo, y su importancia para la salvación y el futuro de la humanidad.

En Hechos, se pueden identificar varios discursos kerigmáticos.

1. Discurso de Pedro en Pentecostés (Hechos 2.14-41)

Este es el primer discurso kerigmático y sigue a la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. Pedro proclama a la multitud que el evento es el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento, especialmente de Joel, y testifica sobre la resurrección de Jesús. Llama a la gente al arrepentimiento y bautismo, y explica el papel de Jesús como Señor y Cristo.

2. Discurso de Pedro después de sanar a un cojo (Hechos 3.11-26)

Después de sanar a un hombre cojo, Pedro aprovecha la oportunidad para explicar a la multitud que el milagro fue realizado por el poder de Jesús. Llama al arrepentimiento y enfatiza que Jesús es el Mesías profetizado, mencionando a Moisés y otros profetas.

3. Discurso de Pedro ante el Sanedrín (Hechos 4.8-12)

Ante el Sanedrín, Pedro defiende la autoridad en el nombre de Jesús y afirma que «no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos» (Hechos 4.12). Es un discurso directo y audaz en presencia de las autoridades religiosas judías.

4. Discurso de Esteban (Hechos 7)

Esteban, el primer mártir cristiano, realiza un largo discurso ante el Sanedrín donde repasa la historia del pueblo de Israel y señala cómo los líderes judíos siempre han resistido a Dios y a sus mensajeros. Su discurso culmina en la afirmación de que Jesús es el Justo, y la reacción del Sanedrín conduce a su martirio.

5. Discurso de Pedro en la casa de Cornelio (Hechos 10.34-43)

Pedro explica que Dios no muestra parcialidad y que el mensaje de salvación es para todos, incluidos los gentiles. Relata la vida, muerte y resurrección de Jesús y su testimonio personal.

6. Discurso de Pablo en el Areópago (Hechos 17.22-31)

En Atenas, Pablo habla a los filósofos y ciudadanos griegos sobre el «Dios desconocido». Utiliza conceptos y lenguaje que ellos puedan entender para proclamar a Jesús y la resurrección. Llama a todos al arrepentimiento y habla del juicio final.

7. Discurso de Pedro ante el Sanedrín después de ser arrestado (Hechos 5.29-32)

En respuesta a la prohibición de predicar en el nombre de Jesús, Pedro y los otros apóstoles declaran que «es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres». Hablan de la muerte y resurrección de Jesús, y cómo Dios lo exaltó como Salvador y Príncipe.

8. Discurso de Pedro en el Concilio de Jerusalén (Hechos 15.7-11)

Durante el Concilio de Jerusalén, que aborda el tema respecto a los gentiles convertidos y si debían seguir la ley y la tradición judía, por ejemplo, la costumbre de la circuncisión, Pedro testifica sobre su experiencia con Cornelio, enfatizando que Dios no hace distinción entre judíos y gentiles y que la salvación es por la gracia del Señor Jesús, no por la ley.

9. Discurso de Pablo en la sinagoga de Antioquía de Pisidia (Hechos 13.16-41)

Pablo ofrece un extenso sermón a la comunidad judía, trazando la historia de Israel y explicando cómo Jesús es el cumplimiento de las promesas hechas a los antepasados. Se centra en la muerte y resurrección de Jesús, e invita a sus oyentes a recibir el perdón de los pecados a través de él.

10. Discurso de Pablo a los licaonios (Hechos 14:15-18):

Después de que Pablo y Bernabé curaran a un hombre cojo en Listra, la gente comenzó a adorarlos como dioses. Pablo aprovechó la oportunidad para predicar acerca del Dios vivo.

11. Discurso de Pablo en la sinagoga de Tesalónica (Hechos 17.1-4)

Aunque el texto no contiene todo el discurso, sabemos que Pablo razonó con los judíos a partir de las Escrituras, explicando y demostrando que el Mesías tenía que sufrir y resucitar, y que Jesús es ese Mesías.

12. Discurso de Pablo en la sinagoga de Berea (Hechos 17.10-12)

Similar al discurso en Tesalónica, Pablo predica a partir de las Escrituras, y los habitantes de Berea son descritos como más receptivos y analíticos, examinando las Escrituras para verificar la veracidad del mensaje de Pablo.

13. Discurso de Pablo ante el Sanedrín (Hechos 23.1-10)

Aunque este discurso no es estrictamente kerigmático, Pablo defiende su fe en la resurrección ante el Sanedrín, lo que desencadena un debate entre saduceos y fariseos.

Estos discursos en Hechos muestran la diversidad de contextos y audiencias a los que los apóstoles predicaron el mensaje de Jesús. A pesar de las diferencias, el mensaje básico de la proclamación kerigmática se mantiene constante: la vida, muerte y resurrección de Jesús como el Mesías y la necesidad de arrepentimiento y fe para la salvación.

Por otro lado, ¿podemos considerar discursos kerigmáticos los relatos de la conversión de Pablo?

Probablemente sí. Los relatos de la conversión de Pablo en el libro de los Hechos pueden ser considerados discursos kerigmáticos, aunque el contexto es algo diferente al de los discursos tradicionales que hemos mencionado antes. En este caso, se trata de narraciones en las que Pablo cuenta su experiencia personal y cómo esa experiencia se conecta con el mensaje del evangelio. Estos relatos son testimonios poderosos que comunican la transformación de Pablo y la misión que recibió de Jesucristo.

Los pasajes de Hechos donde se relatan estos acontecimientos son:

1. Hechos 9.1-19

Este es el primer relato de la conversión de Pablo, cuando era conocido como Saulo. El pasaje describe su encuentro con Jesús en el camino a Damasco, donde una luz brillante lo deja ciego y una voz celestial (la de Jesús) le pregunta por qué lo persigue. Posteriormente, Ananías, un discípulo en Damasco, es guiado por Dios para restaurar la vista a Pablo y anunciarle su misión como apóstol a los gentiles.

2. Hechos 22.1-21

En este capítulo, Pablo está defendiendo su fe ante una multitud judía en Jerusalén. Cuenta su experiencia de conversión, detallando su persecución previa de cristianos, el encuentro con Jesús, y su llamado a ser testigo a los gentiles. También menciona su bautismo y la transformación que ocurrió en su vida.

3. Hechos 26.1-23

Este discurso es la defensa de Pablo ante el rey Agripa y otros líderes políticos y religiosos. Aquí, Pablo da su testimonio personal, describiendo cómo fue comisionado por Jesús para llevar el mensaje del evangelio a los gentiles. Habla de su pasado como perseguidor de cristianos, su experiencia en el camino a Damasco, y su llamado a la obediencia a la visión celestial.

Estos relatos se pueden considerar como discursos kerigmáticos porque, aunque se centran en la experiencia personal de Pablo, cada uno culmina en el mensaje central del evangelio: el reconocimiento de Jesús como Señor, el arrepentimiento y la conversión, y la misión de proclamar el mensaje de salvación a todas las personas, incluidos los gentiles.

Así, aunque son relatos de testimonio personal, su objetivo final es el mismo que el de los discursos kerigmáticos clásicos: proclamar el mensaje de la salvación en Jesucristo y llamar a las personas a una respuesta de fe.

Estos discursos son fundamentales para entender la expansión del evangelio y la obra de Dios cumplida en Jesucristo, al establecer la iglesia por el poder del Espíritu Santo.

Como resumen, podríamos decir que los discursos kerigmáticos en el libro de los Hechos son testimonios poderosos de la expansión del evangelio y la obra redentora de Dios en Jesucristo. A través de estos discursos, vemos cómo los apóstoles, llenos del Espíritu Santo, proclamaron valientemente la buena nueva de la salvación a todas las naciones. Estos discursos siguen siendo relevantes hoy en día, recordándonos la centralidad de Cristo en nuestra fe y la importancia de compartir el amor de Dios con el mundo.

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