spot_img

Mostremos hechos, no palabras

Date:

Compártelo:

«Porque de la abundancia del corazón habla la boca.» (Lucas 6.45b)

Mostremos hechos, no palabras
Imagen provista por unsplash.com/@zhenhu2424

En cierta ocasión Nicolás tuvo la oportunidad de dialogar con un anciano que había invertido sus mejores esfuerzos en la ayuda humanitaria en un país extranjero y había dado muestras de una conducta intachable durante más de cuarenta años de servicio.

En aquella charla, refiriéndose a ciertas personas de la comunidad, el anciano pronunció una frase muy conocida: «Sus hechos hablan más fuerte que sus palabras.» ¡Muy interesante! No es poca cosa darse cuenta de esa realidad.

Sin embargo, antes de que pensemos en los nombres de algunas personas a las que perfectamente les correspondería aquella expresión, pensemos en nosotros mismos y reflexionemos:

– Cuando nos relacionamos con los demás… ¿somos claros en nuestras intenciones?

– Si realizamos una buena acción… ¿nos quedamos a la espera de algún reconocimiento?

– Cuando prometemos algo… ¿cumplimos con la palabra dada?

– Al entablar una conversación… ¿utilizamos excesivamente las palabras «yo», «mi», «mío»?

– En los momentos de soledad… ¿la autocompasión domina nuestros pensamientos?

¡Los hechos hablarán por sí mismos!

Tomemos decisiones correctas y esforcémonos por ser personas transparentes, sin dobles intenciones, coherentes entre lo que decimos y hacemos.

Sumérgete: No descuidemos las instrucciones de Dios para nuestra vida. En la Biblia hay muchos consejos que nos ayudarán a desarrollar relaciones interpersonales de éxito.

.

━ Popular

262 El desalojo del templo

En este capítulo vamos a ver cómo Jesús se molesta con quienes vendían ofrendas muy caras a las personas. ¡Abusaban de la fe de muchos!

Traducción bíblica y culturas indígenas — Parte 2

El papel de la mujer La participación de la mujer en la traducción es imprescindible. Muy a menudo las mujeres son las guardianas del idioma,...

127 Plena confianza en el Señor

El libro de Salmos recoge poesías de David y de otros autores. Aunque David confiaba en Dios, en varias ocasiones se preocupaba. 

173 Canto de alegría por Jerusalén

Sofonías comunicó al pueblo lo que Dios había dicho. Dentro de este libro te encontrarás con llamados de atención, pero también con un canto de alegría.

«No oigo nada» ─ Biblia, Atahualpa y contexto — Parte 1

Con la Biblia en la mano izquierda y el crucifijo en la otra, el sacerdote Vicente de Valverde espeta al soberano inca: «Aquí está...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí