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¡Me equivoqué!

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«…soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.» (Colosenses 3.13)

¡Me equivoqué!
Imagen provista por pexels.com/es-es/@pixabay

¡Qué difícil es pedir perdón y admitir que nos hemos equivocado! Una de las situaciones más complicadas que debemos enfrentar es decidir entre pedir perdón o aferrarnos a nuestro orgullo.

Alejandra tuvo una fuerte discusión con su amiga Verónica. El tema en cuestión no era tan importante, pero el tono de las palabras y los argumentos que cada una presentaba para defender su postura, hacían difícil que se lograra una solución. Pero después de varios minutos Alejandra se dio cuenta de que algo no andaba bien: ¡su amiga tenía razón y ella no!

Entonces tomó coraje y aceptó: «Perdón, Verónica, me equivoqué.» A partir de ese momento cambió el ambiente que se respiraba en aquel lugar. Cuando Alejandra reconoció su error y pidió disculpas se cayeron las barreras y pudieron reconciliarse.

A veces no logramos disfrutar nuestra vida porque tenemos pendientes cuentas emocionales con alguien. Es interesante que algunos médicos dicen que ciertas enfermedades surgen como consecuencia de asuntos no resueltos con otras personas. En otras palabras, la falta de humildad para dar el paso de valentía y pedir perdón puede dañar nuestra salud.

A lo largo de la vida habrá ocasiones en las que nos equivocaremos y tendremos que pedir perdón. ¿Cuál será nuestra actitud?

Hoy es el día para pedirles perdón a quienes hayamos ofendido. Realicemos esa llamada telefónica, escribamos ese mensaje de correo electrónico, coordinemos ese encuentro. ¡Aprendamos a asumir nuestros errores y pedir perdón por ellos!

Sumérgete: A veces es difícil pedir perdón, pero no es imposible. Pidámosle a Dios que nos ayude a resolver las relaciones que hemos dañado por alguna palabra o actitud incorrecta, sea que nos hayamos dado cuenta de ello o lo hayamos hecho en forma inconsciente. ¡Podremos sanar las heridas a través del perdón!

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