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¿Realmente nos interesamos por los demás?

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«Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.» (Gálatas 6.2)

¿Realmente nos interesamos por los demás?
Imagen provista por unsplash.com/@rosiefraser

Aquella tarde Sandra saludó a su amiga Carla con la pregunta habitual: «¿Cómo estás?, ¿bien?» La respuesta automática fue: «Bien.» Sin embargo, el tono de su voz y su rostro triste mostraban que algo no andaba tan «bien». Entonces Sandra le preguntó de nuevo: «Pero… ¿estás bien de verdad?» Carla se detuvo por unos segundos: «No, realmente estoy mal, porque estoy viviendo un momento muy difícil.» Su amiga postergó sus compromisos y se quedó con ella para escuchar lo que le estaba ocurriendo y tratar de animarla en su situación.

¿No es verdad que a veces andamos demasiado apurados?

Amanecemos sobresaltados por el despertador, corremos hacia la ducha, quizás ni desayunamos y salimos corriendo para la escuela o el trabajo, una vez allí otros se encargan de recordarnos que debemos apurarnos para rendir al máximo, después a toda prisa volvemos a casa, cenamos rápidamente entre la escasa charla familiar y el programa de televisión (¡que para colmo empezó hace quince minutos!), para luego perdernos en unas pocas horas de sueño sin llegar a digerir por completo la comida. ¡Y apenas sabemos cómo están quienes viven bajo nuestro mismo techo!

El verdadero interés por los demás se demuestra en la práctica, con acciones que muestren las buenas palabras e intenciones. Preocuparse por alguien de manera sincera implica desprendernos de nuestro egoísmo para poder escuchar, alentar y demostrar afecto.

Comencemos hoy mismo por las personas más cercanas. Si es necesario, apaguemos el televisor, dejemos Internet para otro momento, cancelemos ese compromiso. ¡A nuestro lado hay gente que necesita ser escuchada!

Sumérgete: Hagamos el siguiente ejercicio: a la primera persona que veamos luego de leer estas líneas preguntémosle dos veces «¿Cómo estás?» ¡Descubriremos muchas cosas que antes quizás no teníamos en cuenta!

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